miércoles, 3 de julio de 2013

RESEÑA DE INJUSTICE: GODS AMONG US #24

INJUSTICE: GODS AMONG US #24

Guión: Tom Taylor
Dibujo: Mike S. Miller
Reseña de Javier Olivares Tolosa


Los Parademonios de Kalibak atacan todas las ciudades del mundo al mismo tiempo. Los héroes, divididos en parejas, apenas pueden contenerlos. Mientras, Superman lucha sin contemplaciones contra Kalibak, que está sorprendido de la furia del Hombre de Acero y se rinde. Pero Superman ha reflexionado sobre las palabras del hijo de Darkseid y cree que tiene razón: no va a permitir que monstruos sigan vivos mientras inocentes mueren. Con grandísima violencia, Superman da una paliza a Kalibak que probablemente termina con la muerte del nuevo dios.


Un instante después, Superman se aparece ante Flash a supervelocidad, de modo que parece que el tiempo se ha parado y solo ellos pueden moverse y hablar. Superman básicamente quiere pedirle a Barry su aprobación para poder matar a todos los Parademonios. Flash no puede aprobar que Superman haga eso, pero tampoco puede decirle una forma mejor de evitar que mueran personas inocentes. Con eso, Clark tiene la respuesta que quería; sale volando al espacio...


...Y reentra en la atmósfera para ir matando a todos los esbirros de Darkseid. El Hombre de Acero recorre todo el mundo reduciendo a los Parademonios a cenizas que caen del cielo como confeti.


Y después de hacerlo, aterriza de nuevo sobre el escenario donde estaba dando el discurso, y Lex Luthor anuncia a Superman ante una multitud enfervorecida que clama su nombre.


CRÍTICA

Fantástico número en el que Superman da otro paso hacia su completa deshumanización. De nuevo vemos que la intención es salvar vidas, pero los medios empleados superan al fin. ¿O no? Ha salvado vidas inocentes, ¿no es cierto? Y realmente no tenía otro camino. Similar encrucijada a la de Man of Steel, salvo que en la película Superman no ha cometido nunca antes un acto violento y matar a Zod es la única opción posible. Aquí en Injustice, parece que Superman ya se ha creído eso de que está mal dejar vivir a los malos y morir a los buenos, y ha decidido cometer una auténtica masacre para salvar a los humanos. Qué difícil situación la de este Superman.

Me encanta lo simbólico del confeti (trozos de Parademonios calcinados) que cae sobre el escenario cuando Lex presenta a Superman a todo el público que aplaude su masacre. Queda muy representativo de lo que ocurre en este cómic y en esta colección en general: que el mundo apoya y celebra la barbarie en pos de una falsa sensación de seguridad. Al menos de momento, claro.

En cuanto al dibujo, sabéis que me suele gustar el trabajo de Mike S. Miller, y en general el número está muy bien, pero... ¿¿¿¿qué demonios le ha hecho a Canario Negro???? ¡¡Pero si parece Aquaman hormonándose para cambiar de sexo!!

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