BATMAN/SUPERMAN #21 (Agosto 2015)
Guión: Greg Pak
Dibujo: Ardian Syaf
Reseña de Antonio Monfort
RESUMEN
En las calles de Metropolis, Clark Kent debe pelear por su vida a puñetazo limpio. Sin poderes y con su identidad expuesta, el antaño hombre de acero es víctima de un ataque de un grupo racista del que sale victorioso a pesar de la pasividad de las autoridades. Tras la pelea, Clark es obligado a presentarse ante Lex Luthor quien le confiesa que no cree que Superman sea verdaderamente Clark Kent. El empresario está convencido de que todo el asunto de la exposición es una farsa urdida con algún motivo oculto. Lex revela también que las armas de los racistas tienen un patrón energético que se puede rastrear hasta Gotham City.
Desplazarse hasta esa ciudad lleva a Clark a pensar que es el momento de pedir ayuda a Bruce, pero desgraciadamente el hombre murciélago ha desaparecido y ha sido sustituido por un gigantesco policía robótico. Buscando ayuda en su misión, Clark acude a la batcueva donde Alfred le confiesa la muerte de su amigo. Superman no sabe muy bien si creer al mayordomo, pero sea cierta o no la noticia, de momento está solo.
Tras reflexionar acerca de su situación Clark decide no ocultarse. Toma prestada de la cueva una moto, analiza las pruebas que le conducirán hasta la banda que busca y sale a la luz en busca de la ayuda del que ahora lleva el manto del murciélago en Gotham.
CRÍTICA
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El resultado solo puede ser uno: Irrelevancia pura y dura. Si esta es una serie en la que ya normalmente no ocurre nada que trascienda a estas páginas, en una situación como la actual la cosa ya toca extremos grotescos. El guión fuerza la máquina para plantarnos a Clark en Gotham City, donde no tiene gran cosa que hacer salvo encontrarse con el nuevo… bueno, con el conejo robot de Scott Snyder. Lo siento, pero llamarle Batman me parece insultar a la leyenda del hombre murciélago.
Lamentablemente ese encontronazo ni siquiera llega a producirse en el episodio y nos dejan el melón a medio abrir para el siguiente número. Así que ni eso tenemos de verdad. Sí que tenemos un interesante diálogo con Lex, rescatando la idea de Byrne, reciclada luego por Morrison, de que el villano no puede aceptar que Clark y Superman sean la misma persona aunque tenga la evidencia ante sus ojos. Un punto interesante que no llega a desarrollarse en estas páginas y que se queda, de momento, en el limbo de las ideas desaprovechadas.
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En cualquier caso el cómic se convierte en un relleno continuado con muy poco que aportar a lo que está ocurriendo en otras series de sus personajes y con tan poco que decir, se desaprovecha completamente el estupendo dibujo de Ardian Syaf que sigue siendo sobresaliente incluso cuando la historia no le apoya.
Syaf parece sacarle especial partido a este Superman hosco que va por la vida a puñetazo limpio y sus escenas son espectaculares, de gran expresividad y con composiciones de página sugerentes e interesantes.
Por consiguiente, un cómic con buen aspecto, con algunas viñetas que impactan y que si la historia acompañara mínimamente podría tener mucho que decir. No es el caso y nos quedamos por tanto, a medias, a la espera de si lo que ocurrirá en otras series dejará espacio para al menos ver algo interesante en esta.
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Es relleno pero parece la única serie en la que podremos ver a superman usar un poco el cerebro,y por muy malo que sea le da mil vueltas a superman (cómic) eso si que es malo.
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