
Parece que Superman va a dar un paso adelante en su concepto de héroe mundial y no solo americano, en una historia que se publica esta semana en el histórico número 900 de
Action Comics. En dicha historia, Superman es llamado a participar en la mediación de un conflicto en Irán, pero puesto que sus acciones se podrían ver como un acto de guerra de los Estados Unidos -dada la nacionalidad americana de Superman- el Hombre de Acero decidirá renunciar a dicha nacionalidad en las Naciones Unidas y convertirse en un héroe global sin pertenencia a ningún país.
Por supuesto dicho acto va a traer ampollas en los sectores más conservadores. Porque ¿qué hay más americano que Superman? En mi opinión es un buen movimiento para que se desmitifique el americanismo del personaje, aunque tampoco era necesario. Superman es un alienígena (tengamos eso muy presente), pero aunque se haya criado en el corazón de América y se sienta americano, siempre ha ayudado a todo el mundo y jamás ha tomado parte en conflictos bélicos del lado de los USA. Es más, recuerdo que en
Superman IV: en busca de la paz, la mítica escena del discurso de Chris Reeve en las Naciones Unidas comenzaba con la necesidad de que alguna nación avalara a Superman para poder hablar, puesto que él no tenía nacionalidad propiamente dicha. Y también en
Superman Returns, cuando Superman vuelve a la escena pública, Perry insta a sus reporteros a que descubran si todavía pelea por
"la verdad, la justicia... y todo ese rollo", desestimando la típica coletilla de
"American Way".
Por cierto, la historia en cuestión está escrita por David S. Goyer, autor también del guión de la próxima
Man of Steel. ¿Será esto una declaración de principios sobre la necesidad que Superman traspase fronteras?