
El metraje empieza con la llegada de Bruce Wayne a lo que parece una
fiesta de alta sociedad. Una fiesta donde Clark Kent, en su faceta como
reportero, está cubriendo el evento. A todas luces se trataría de la misma
fiesta ya vista en imágenes anteriores de la película y donde veíamos incluso a
Wonder Woman (¿O Diana Prince?) bailar con Bruce. En esta ocasión no hay ni
rastro de la amazona, pero la escena nos da las primeras impresiones de Bruce y
Clark en movimiento e interactuando entre sí. Por la parte de Bruce Wayne,
vemos como este llega conduciendo su propio coche, no hay Alfred. ¿Mera
circunstancia o un síntoma de la disensión entre ambos que ya veíamos en
anteriores trailers y que también volveremos a ver en este? En cualquier caso,
Affleck está imponente, seguro de sí mismo, y se le nota muy cómodo en el rol
que está interpretando. Por el otro lado, vemos por primera vez al Clark
reportero hablando y en movimiento. Lleva un curioso modelo de gafas de montura
extra gruesa, y pese a estar en su faceta civil, este Superman no deja en
ningún momento de mostrar presencia y aplomo.
Tenemos por tanto un Clark muy
poco “Christopher Reeve” y mucho más al estilo que marcaban los comics de la
etapa Byrne e inmediatamente sucesivas, donde este era la persona y Superman el
personaje. Este Clark es también un reportero incisivo. Aunque no reconoce a
Bruce Wayne al bajar del coche, el plano largo centralizado en él, deja claro
al espectador que no se fía un ápice de Wayne y desde luego no tiene ni el más
mínimo atisbo del entusiasmo que muestran otros reporteros. El plano cambia, y
vemos el interior de la fiesta donde
Clark le pregunta a Bruce acerca del “Bat
Vigilante” de Gotham City ¿Va con segundas? ¿Sospecha ya en ese punto de la
identidad del millonario? Curiosamente y salvando las distancias, uno no puede
dejar de recordar a Alexander Knox, el intrépido reportero interpretado por
Robert Whul que en el Batman de 1989, se pasaba media película preguntando más
o menos eso a todo lo que se movía.
La conversación entre ambos protagonistas se ve interrumpida por el Lex
Luthor de Jesse Eisenberg, cuyo histrionismo y voz aguda interrumpen el tono
grave que hasta el momento tenían las escenas. La música enmudece y oímos como
el estridente Lex se jacta de haberles juntado a ambos, lo que nos da a
entender que aunque Bruce y Clark no se conocían, Luthor ya había interactuado
de un modo u otro con ambos. Este es sin duda uno de los puntos más
cuestionados del tráiler. La caracterización de Eisenberg desentona
completamente en un universo serio y oscuro como este. Este Lex es histriónico,
parlanchín y no para de moverse o
gesticular. Parece estar muy lejos de la mente fría y calculadora que cabía
esperarse y se acerca peligrosamente al estereotipo de villano de opereta visto
demasiado a menudo en el cine de superhéroes. Veremos qué ocurre cuando podamos
ver más metraje de él.
La música vuelve, y el nombre del director da paso a una sucesión
acompasada de imágenes que muestran un interesante montaje que coordina las
escenas del “Evil Superman” visto en
el Sneak Peak del lunes pasado, con
las escenas de un Superman humilde que se presenta en el senado de los Estados
Únidos y ya vistas en el anterior tráiler. Vemos al personaje de Holly Hunter,
confirmándose una vez más su papel como senadora y crítica de Superman. Ahora, y de nuevo perfectamente coordinado con la música, vemos un
montaje que muestra los acontecimientos de Man of Steel desde el punto de vista
de Bruce Wayne. La voz en off es del Alfred de Jeremy Irons, quien reprocha a
su amo entrar en guerra con alguien como Superman. Las imágenes mostradas no
son en absoluto un refrito de MOS, sino que se trata de la misma escena vista
desde nuevos puntos de vista y en algunas ocasiones, como el descenso a tierra
de Superman y Zod, vistas con muchísima más nitidez que la que vimos en la
película de 2013. Sorprende la frase que dice Batman con su característica voz distorsionada "Ese desgraciado nos trajo la guerra", sin duda rezuman odio contra Superman.
Mientras escuchamos la voz de Batman y vemos un montaje que parece
describir un enfrentamiento entre los dos héroes. Algunas de las imágenes son
ya conocidas, otras sin embargo son nuevas y absolutamente impactantes. El
montaje es tramposo y vemos, por ejemplo, volar al batwing, y luego a Superman,
sobre una zona arrasada posiblemente más propia de la batalla final que de este
momento de la trama. Sin embargo, tenemos unos maravillosos planos de esta
aeronave disparando sobre Superman y de este resistiendo impasible los
impactos, en unas escenas de calidad visual e impacto innegables.
De nuevo, vuelve “histriónico Lex” compartiendo escena con Lois Lane,
en el único momento del tráiler donde esta aparece. El diálogo entre ambos, con
Lois acusando de psicótico a Lex y este jactándose de su superioridad
intelectual, de nuevo parece apropiado para otra película, más infantil e
inocente que la que parece anunciar el resto del metraje. El montaje sigue, y
se suceden más escenas de batalla entre Superman y Batman, donde vemos
implicado al Batmóvil y al Batman con armadura. De entre todas ellas, destaca especialmente
una donde vemos al ya famoso “Knightmare
Batman” pelear con los soldados del ejército de Superman pero, y esto es lo
interesante, rodeado y sobrepasado por unas extrañas criaturas voladoras que
recuerdan poderosamente a los Parademonios de Darkseid.

Lo visto en el Sneak Peak del
lunes, más esta y otras escenas dan mucho que pensar. En primer lugar, no es
descabellado afirmar que esta escena no será una escena onírica al uso, ya que
parece más larga y más consistente que por ejemplo, las escenas que veíamos en
la realidad virtual Kryptoniana de MOS. ¿De quién es esta pesadilla? ¿Se trata
del propio Batman? Y si es así, ¿Por qué es tan elaborada? ¿Podría tratarse de
algún tipo de premonición de Wonder Woman? Si así fuera, estaríamos ante un
claro avance de cuál va a ser el villano de Justice
League y quizá la razón de porque aparece la amazona en esta película. Pero
de momento solo podemos especular.
El montaje de la presunta batalla de Batman contra Superman concluye
con el hombre de acero pidiendo al murciélago que no se levante y que tenga en
cuenta que si él quisiera, ya estaría muerto. Aunque el doblaje en castellano
da un matiz más agresivo a las palabras de Superman, en su versión original se
denota claramente que estamos ante el Superman que queremos ver en pantalla,
poderoso y que no dejará pasar ni una, pero perfectamente consciente de la
medida de sus poderes y de la necesidad de contenerse a la hora de utilizarlos.
Es solo un detalle, pero son toques como este lo que nos habla de que la
producción de la película tiene perfectamente calada la naturaleza del
personaje y no yerran ni un ápice en su interpretación. En las siguientes escenas, y sin
que la música se detenga, volvemos a Lex esta vez dispuesto a manipular el
cadáver de Zod, lo que nos lleva a la que ha sido sin duda la gran sorpresa
(confirmación para nosotros) de este tráiler. La aparición de Doomsday.
Antes de llegar al monstruo, hay un par de escenas que merecen
comentario. Por una parte vemos una imagen de la ya famosa zona cero y su
estatua de Superman, pero en esta ocasión desde el lado opuesto al habitual, lo
que nos permite ver a lo lejos una cúpula, brillante y que despide rayos a
diestro y siniestro. En otra escena casi contigua, vemos a Lex hablar con
Superman en lo que parece un entorno Kryptoniano, como las naves que conocíamos
por MOS y con un Robot asistente. Esto nos invita a sumar dos y dos y varias conclusiones vienen a la
mente. ¿Oculta la cúpula la nave kryptoniana que Superman hizo caer sobre
metrópolis y que contenía la cámara génesis? Está confirmado que Lexcorp será
la encargada de investigar la tecnología kriptoniana encontrada tras los
acontecimientos de la primera película. Parece obvio por tanto, que Lex y su
gente han sido los creadores de Doomsday a partir del cadáver de Zod. ¿Es así o
es tan obvio que la película se guarda sorpresas a este respecto y nos está
engañando?

Por lo que respecta al monstruo en sí, lo que nuestras fuentes nosfiltraron hace unos meses se ha cumplido punto por punto. Doomsday está en la
película y su aspecto se parece mucho al de la abominación de El increíble hulk, la película de Louis
Leterrier. Su composición CGI recuerda también fácilmente a los trolls de El Señor de los Anillos o al Azog de El Hobbit. Sea como sea, el aspecto de la
criatura es aterrador (incluso el mismísimo Batman parece
petrificado ante él)
y recuerda lo suficiente al del comic (color gris,
prominencias oseas…) como para que se le pueda reconocer de un vistazo. Otra
cosa le acerca al Doomsday de los comics, y es que solo en un plano ya
entendemos que es sinónimo de una destrucción que hace parecer la causada por
Zod una pequeña broma.
El último tramo del tráiler es aún más espectacular si cabe. El montaje
es muy tramposo y mezcla varias escenas para que parezcan una y única. En
primer lugar, se nos revela que este Doomsday tiene visión de calor, es más,
por lo que aquí vemos casi parece más un estallido solar como los que se ven
últimamente en los comics, que la típica visión calorífica de los kryptonianos.
El estallido parece ser resistido por Superman y oh, sorpresa, la princesa
amazona pertrechada con lo que parece algún tipo de escudo mágico. Wonder
Woman está impresionante y está claro que se apuesta por un look y un enfoque
totalmente guerrero del personaje. Está por ver cuánto y qué otras facetas de
la mujer maravilla vamos a ver en la película, pero es innegable la presencia
visual del personaje en estas escenas.
El
tráiler se cierra con
un glorioso y épico plano de la trinidad DC plantando
cara a algo, seguramente Doomsday, con
cada uno de los personajes perfectamente definidos en cuanto a poses y
actitudes.
Wonder Woman, agresiva y guerrera. Superman, poderoso y sereno, y un
Batman pertrechado con un rifle preparado para lo que pueda ocurrir.